Filosofía

Nuestro objetivo siempre ha sido desarrollar y fabricar arneses al más alto nivel técnico …

Arneses que satisfacen las demandas de los pilotos, tanto los que están dando sus primeros pasos en el mundo del vuelo libre, como los pilotos expertos o de competición.
Nuestra pasión por el vuelo nos ha permitido avanzar hacia este objetivo claro y simple con gran eficacia.  Hoy, los más de 25 años de experiencia que hemos acumulado ofrecen una garantía adicional del grado en que hemos alcanzado este objetivo. A lo largo de la historia de nuestra compañía, hemos fomentado la confianza del cliente mediante nuestra seriedad, y hoy hemos reducido al mínimo las dificultades que pueden surgir en el servicio posventa, incluso en un sector complejo y exigente como el nuestro.

Los productos Woody Valley son los sistemas de conexión integral entre el piloto y la vela.

Muchas empresas que trabajan en el sector y que están especializadas en la producción de parapentes también fabrican un accesorio llamado arnés. Woody Valley es diferente, ya que considera que el arnés no es solo un accesorio, sino el medio de conexión entre la vela y el piloto, y una parte del equipo que debe diseñarse y construirse para ofrecer una comodidad, seguridad y protección óptimas, así como el mejor rendimiento en vuelo.

Desde sus orígenes, Woody Valley siempre ha sido una de las pocas compañías, en el mundo, especializada exclusivamente en el desarrollo y la producción de arneses de ala delta y parapente, un área que aún hoy representa su negocio principal.

Nuevas tecnologías

En el transcurso de los años, hemos continuado invirtiendo en nuevas tecnologías que nos han ayudado a mejorar aún más nuestros productos. Por ejemplo:

  • máquinas de coser automatizadas que permiten una constancia total en los ciclos de trabajo;
  • dinamómetros hidráulicos para verificar la tensión de rotura de materiales, cierres cosidos o en todo el arnés;
  • máquinas usadas para probar el efecto del desgaste en bucles de cierre, hebillas y correas;
  • En cooperación con DHV y Para Academy, hemos construido una segunda generación de máquinas de prueba de choque, utilizando los mismos procedimientos y el mismo software de adquisición de datos.
Hydraulic dynamometer and crash test machine

Wind tunnel test (Angelo D’Arrigo)

Angelo D’Arrigo durante los tests a -50°C en el climaticamente controlado tunel de viento del centro de Investigación FIAT, durante la preparación de su vuelo en ala delta sobre el Monte Aconcagua en los Andes.

“ACONCAGUA XP 05”

Uno de los proyectos de vuelo de Angelo d’Arrigo fue volar en ala delta sobre las montañas más altas del mundo, siguiendo el camino de las grandes aves migratorias. En particular, se sintió atraído por el cerro Aconcagua, donde las corrientes ascendentes suben por la cara noroeste.
Las pruebas se realizaron en el túnel de viento de Fiat, utilizando un arnés creado por Woody Valley. Angelo d’Arrigo desarrolló una técnica de respiración especial para tratar los efectos perjudiciales de la baja presión a grandes altitudes
La técnica, llamada Pranayama, se desarrolló en el Centro di Medicina Aeroespacial dell’Aeronautica Militare Italiana. Un documental del proyecto fué realizado por DocLab, dirigido por Marco Visalberghi, para el National Geographic Channel.
El proyecto internacional que involucró a Argentina e Italia fue posible gracias a la cooperación y el apoyo de los Ministerios de Defensa y Turismo de Argentina.

 

Historia

Hoy en día, Woody Valley es una de las compañías líderes en el mundo en la fabricación de arneses. Continúa contribuyendo al desarrollo de ala delta y parapente por medio de sus productos innovadores.

The owners of Woody Valley: Elio Valenti, Simone Caldana e Stefano Paissan

’80

El deporte del ala delta se comenzó a desarrollar en Italia a finales de 1970. A principios de la década de 1980, todavía no existía un mercado real para el equipamiento de vuelo libre, y por esta razón Simone Caldana y Elio Valenti, amigos y pilotos de ala delta, con experiencia previa en el sector de tejidos y máquinas de coser, comenzaron a fabricar arneses. para ellos mismos y sus amigos pilotos. Su primer taller fue un espacio de 16 metros cuadrados, un almacén en la casa de Elio Valenti.

Woody

1985

Después de un año se mudaron al salón, que convirtieron en taller. En 1985 fundaron la compañía Woody Valley, comenzando así a trabajar a tiempo completo, y entrando en un mercado joven que ya ofrecía oportunidades interesantes para el desarrollo.

El origen del nombre Woody Valley es una historia que vale la pena contar. Woody era el nombre de un perro que pertenecía a uno de nuestros amigos pilotos. Era un perro amigable, muy querido por todo el grupo de pilotos. .Desafortunadamente Woody murió en 1982, y su dueño, Riccardo Segata, lo enterró en un pequeño valle que se había convertido en uno de nuestros lugares favoritos para volar, y que renombró románticamente como “Woody valley” (Valle de Woody). Muy pronto, todos comenzamos a referirnos a esa ubicación como “Valle de Woody”. En el mismo período, se fundó el club de ala delta “Woody Valley”, que más tarde se convirtió en uno de los clubes de vuelo libre más grandes y famosos de Italia. En 1985, el club de Woody Valley se fusionó con otro club y cambió de nombre. Nuestra compañía se formó en el mismo año y sus fundadores decidimos utilizar el nombre Woody Valley, con sus orígenes y asociaciones evocadoras.

Los primeros productos fueron copias de otros productos en el mercado, pero cuanto más volábamos, más comenzamos a introducir modificaciones sustanciales para mejorar el rendimiento y la calidad del producto. Muy pronto, comenzamos a lograr nuestras propias características, y fuimos apreciados por la calidad técnica y la apariencia de nuestros productos. Estas son las características que siempre han contrastado al diseño italiano por todo el mundo.

Valenti factory

1987

En 1987, la compañía comenzó sus aventuras en los mercados fuera de Italia. En los años 80 y 90, uno de los festivales de vuelo libre más grandes del mundo se celebraba en Bassano del Grappa, con ocasión de una competición internacional de ala delta. Para nosotros, esto representó una vitrina excelente, porque cada año el evento atraía a todos los equipos nacionales de vuelo y a los profesionales que trabajan en el sector. Nos dió la oportunidad de adquirir nuevos importadores en el exterior. Fueron años emocionantes, y nos sentimos como si estuviéramos jugando al juego de “Risk”, colocando banderas “WV” en todo el mundo.

early harness

1989

 En 1989, ya no había espacio suficiente en la casa de Elio Valenti, por lo que alquilamos un edificio industrial de 400 metros cuadrados. Empezamos a contratar personal para satisfacer la creciente demanda del mercado.
En el mismo año, Stefano Paissan se unió a la compañía. En realidad, había sido el primer cliente de la compañía y la primera persona en poseer un arnés de Woody Valley. Él todavía está involucrado en el desarrollo y producción de arneses de ala delta, que se fabrican completamente en nuestras instalaciones en Italia.

Aero Friedrichshafen

1989 – 2000

Pronto, incluso esta nueva ubicación se volvió demasiado pequeña, por lo que en 2002 nos mudamos a las instalaciones donde nos encontramos actualmente. En esa etapa, Woody Valley comprendía tres socios y 11 empleados.


Desde 1999, algunos de nuestros procesos de producción de arneses de parapente han sido realizados por la empresa Parapol en Polonia, donde trabajan otras 16 personas. Esta decisión ha sido inevitable para permitir que nuestra empresa siga siendo competitiva en el mercado.

PARAPOL in Poland

Evolución del logotipo

de Woody Valley

1985

1989

1998

2009